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Tatiana Almeida

Logopeda

La afasia es un trastorno del lenguaje que surge como consecuencia de daños en áreas específicas del cerebro responsables de la comunicación. Esta condición puede afectar la habilidad de una persona para hablar, comprender, leer y escribir. 

A menudo, la afasia se manifiesta tras un ictus o una lesión cerebral, pero sus impactos varían ampliamente entre individuos. En este artículo, exploraremos en profundidad qué es la afasia, sus causas, tipos, evaluación y opciones de tratamiento.

Qué es la afasia

Como habíamos comentado, la afasia es un trastorno del lenguaje que se caracteriza por una interrupción en la habilidad para usar y entender el lenguaje.

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A menudo, la afasia es consecuencia de un accidente cerebrovascular o una lesión cerebral, aunque también puede surgir debido a tumores, infecciones o enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Contrario a lo que muchos pueden pensar, la afasia va más allá de la simple dificultad para encontrar las palabras adecuadas. En realidad, afecta profundamente la capacidad de una persona para comunicarse, tanto en la expresión como en la comprensión del lenguaje. 

Por ejemplo, una persona con afasia podría tener problemas para formar frases coherentes y claras, como si no fuera capaz de articular. Lo que se conoce como afasia expresiva. También, podría darse el caso de ser capaz de hablar con fluidez, pero sus palabras podrían carecer de sentido o estar desorganizadas, lo que dificulta la comunicación efectiva.

Por otro lado, la afasia también puede manifestarse como una dificultad para comprender lo que otros dicen, conocida como afasia de comprensión. En estos casos, la persona puede oír perfectamente las palabras, pero le resulta desafiante interpretar su significado, lo que lleva a confusiones y malentendidos en la comunicación.

Además, la afasia puede impactar otras habilidades relacionadas con el lenguaje, como la lectura y la escritura. Algunas personas con afasia pueden leer un texto pero experimentar dificultades para entender lo que dice, o pueden luchar para escribir oraciones que reflejen sus pensamientos de manera precisa.

Es importante destacar que la afasia no afecta a la inteligencia. Las personas con este trastorno mantienen su capacidad de pensar y razonar, pero encuentran barreras en el lenguaje que les impiden expresar y entender ideas de manera efectiva. La gravedad de la afasia puede variar considerablemente de una persona a otra, dependiendo de factores como la ubicación y extensión del daño cerebral.

Causas de la afasia 

Las causas de la afasia están principalmente asociadas con cualquier condición o evento que resulte en daño a las partes del cerebro responsables del lenguaje. Entre las causas más comunes se incluyen:

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Accidentes cerebrovasculares: Son la causa más frecuente de afasia. Un accidente cerebrovascular o ictus ocurre cuando el flujo sanguíneo a una parte del cerebro se interrumpe, ya sea por un bloqueo (accidente cerebrovascular isquémico) o por la ruptura de un vaso sanguíneo (hemorragia cerebral), causando daño a las áreas cerebrales encargadas del lenguaje.

Traumatismos craneales: Lesiones en la cabeza, ya sea por accidentes de tráfico, caídas o golpes, pueden causar daños en las áreas cerebrales que controlan el lenguaje directa o indirectamente y dar lugar a afasia.

Tumores cerebrales: Los tumores en el cerebro, ya sean malignos o benignos, pueden afectar las áreas del lenguaje al ejercer presión sobre ellas o invadir el tejido cerebral que es crucial para la producción y comprensión del lenguaje.

Enfermedades neurodegenerativas: Trastornos como el Alzheimer y otras formas de demencia pueden causar cambios progresivos en el cerebro, afectando las habilidades lingüísticas a lo largo del tiempo.

Síntomas de la afasia

En cuanto a los síntomas, estos varían dependiendo del tipo de afasia y del área exacta del cerebro que esté afectada. Sin embargo, algunos de los síntomas más comunes incluyen:

Dificultades para hablar claramente: Esto puede manifestarse como incapacidad para formar palabras y oraciones completas, decir frases que no tienen sentido, o tener problemas para iniciar el habla.

Problemas para entender el habla: Las personas con ciertos tipos de afasia pueden tener dificultades para comprender lo que otros dicen, lo que conduce a malentendidos y frustración en la comunicación.

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Problemas al leer o escribir: Esto puede incluir dificultades para leer textos o para escribir palabras y oraciones coherentes. Algunas personas pueden escribir palabras o letras en un orden incorrecto.

Uso de palabras incorrectas o inventadas: Algunos tipos de afasia llevan a la persona a usar palabras que no existen (neologismos) o a reemplazar una palabra que quieren decir por otra completamente diferente.

Estos síntomas no solo afectan la capacidad de comunicarse, sino que también pueden llevar a la persona a aislarse socialmente, ya que la comunicación efectiva se vuelve más complicada. 

Esto puede tener un impacto significativo en la calidad de vida, la autoestima y la independencia de los individuos afectados. Por ello, es crucial un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado para ayudar a manejar los síntomas de la afasia y mejorar la comunicación y la calidad de vida general de quienes la padecen.

Tipos de afasia

La afasia se clasifica en varios tipos, cada uno con características únicas basadas en las áreas del cerebro afectadas y los patrones específicos de dificultades con el lenguaje.

Afasia de Broca

Las personas con afasia de Broca, también denominada afasia no fluida o expresiva experimentan una notable dificultad para formular frases y palabras. 

A menudo, su habla se caracteriza por ser telegráfica, es decir, consiste en oraciones breves y fragmentadas, con omisión de palabras funcionales como artículos, preposiciones y conjunciones (por ejemplo, «es» o «el»). 

A pesar de estas limitaciones en el habla, las personas con afasia de Broca suelen conservar su capacidad de razonamiento y comprensión del lenguaje en gran medida.

Esta dificultad en la expresión verbal se extiende también a la escritura, presentando problemas similares. Las personas con afasia de Broca pueden experimentar dificultades para escribir oraciones completas y coherentes, enfrentándose a obstáculos similares a los que encuentran al hablar. 

A pesar de esto, su capacidad para comprender el lenguaje hablado y escrito suele estar menos afectada, lo que significa que pueden entender conversaciones y textos mejor de lo que pueden expresarse.

El origen de la afasia de Broca generalmente suele presentar daño en la parte frontal del hemisferio cerebral izquierdo, más específicamente en el área de Broca, una región del cerebro que juega un papel crucial en la producción del lenguaje.

Afasia de Wernicke

La afasia de Wernicke, también referida como afasia fluida o receptiva, es una condición que afecta a la comprensión del lenguaje. Las personas con este tipo de afasia presentan grandes niveles de frustración porque no comprenden, su habla parece en un principio fluida pero es un lenguaje vacío, lleno de frases hechas.

Pueden producir una cantidad normal o incluso excesiva de habla, pero a menudo, esta carece de sentido o está desorganizada

A diferencia de la afasia de Broca, donde la producción del habla es ardua y limitada, en la afasia de Wernicke, el habla fluye con facilidad, pero pierde coherencia.

Esta fluidez en el habla puede incluir el uso de neologismos o palabras inventadas, y las oraciones, aunque gramaticalmente correctas, pueden carecer de significado lógico. 

Por ejemplo, una persona con afasia de Wernicke podría decir: «Me siento completamente silla y el libro está en el pájaro», una oración fluida en términos de ritmo y estructura, pero sin sentido comprensible.

Además, una característica distintiva de la afasia de Wernicke es la dificultad para comprender el lenguaje hablado. Las personas con este tipo de afasia suelen tener problemas para entender lo que otros dicen, lo que resulta en confusiones y malentendidos. 

Esta dificultad en la comprensión también se extiende a la lectura y la escritura, lo que puede generar un aislamiento significativo y problemas de comunicación en la vida cotidiana.

La afasia de Wernicke se debe a daños en el lóbulo temporal del hemisferio izquierdo del cerebro, específicamente en el área de Wernicke, que es crucial para la comprensión del lenguaje.

Afasia global

La afasia global es considerada como la forma más severa y debilitante de afasia, caracterizada por una interrupción extrema tanto en la comprensión como en la producción del lenguaje

Este tipo de afasia ocurre cuando hay daños extensos en múltiples áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje, afectando tanto las regiones responsables de la producción del habla (similares a las afectadas en la afasia de Broca) como las relacionadas con la comprensión del lenguaje (similares a las afectadas en la afasia de Wernicke).

Las personas con afasia global experimentan dificultades significativas para formular palabras y oraciones coherentes. Su habla puede ser extremadamente limitada, a menudo reducida a unas pocas palabras o incluso a ningún habla en absoluto. En algunos casos, pueden usar palabras o frases repetitivas, pero sin la capacidad de construir una comunicación significativa o variada.

Además de las dificultades en la producción del habla, la afasia global implica una marcada dificultad para comprender el lenguaje hablado. Las personas con este tipo de afasia pueden encontrar casi imposible entender las conversaciones, lo que resulta en una comunicación significativamente disminuida y, a menudo, en aislamiento social. 

Esta dificultad de comprensión se extiende a la incapacidad para leer y escribir, lo que agrega otra capa de desafío a la comunicación y la interacción diaria.

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Afasia de conducción

La afasia de conducción, también conocida como afasia de repetición, es un tipo específico de trastorno del lenguaje que se caracteriza principalmente por la dificultad en repetir palabras y frases

Esta dificultad es notable, ya que ocurre a pesar de que las personas con afasia de conducción generalmente mantienen intactas sus habilidades tanto para comprender el lenguaje como para producir un habla fluida y coherente. Es decir, pueden entender lo que se les dice y pueden expresar sus propios pensamientos de manera clara, pero experimentan dificultades significativas al tratar de repetir lo que otros han dicho.

Una característica distintiva de la afasia de conducción es la conciencia que tienen los pacientes de sus propios errores al hablar. A menudo, son capaces de reconocer cuando han dicho algo incorrectamente o cuando no pueden repetir correctamente lo que se les ha pedido. 

Esta conciencia lleva a intentos de autocorrección, que pueden ser efectivos en algunos casos, pero en otros, pueden resultar en múltiples intentos fallidos, creando un ciclo de esfuerzos y frustraciones.

La afasia de conducción se asocia con daños en las vías neuronales que conectan el área de Broca y el área de Wernicke, las cuales son regiones clave del cerebro implicadas en la producción y comprensión del lenguaje, respectivamente. Esta desconexión es la que da lugar a las dificultades específicas en la repetición.

Afasia anómica

La afasia anómica o amnésica es un tipo de afasia que se caracteriza principalmente por la dificultad en la recuperación de palabras, especialmente los nombres de objetos, personas, o incluso lugares comunes. 

Las personas que padecen este tipo de afasia a menudo saben exactamente lo que quieren decir, pero luchan para encontrar las palabras adecuadas para expresar sus pensamientos. Esta lucha puede ser particularmente evidente en la conversación cotidiana, donde la necesidad de nombrar objetos y describir acciones es frecuente.

A pesar de estas dificultades con el nombramiento, otras áreas del lenguaje como la fluidez del habla, la comprensión y la habilidad para repetir palabras y frases, suelen estar relativamente intactas en la afasia anómica. Esto significa que las personas con este trastorno pueden formar oraciones gramaticalmente correctas y comprender lo que otros dicen. También pueden leer y escribir, aunque pueden encontrar obstáculos similares al intentar recordar palabras específicas al escribir.

Una característica notable de la afasia anómica es la experiencia del «punta de la lengua», donde la persona siente que está a punto de recordar la palabra correcta pero no puede hacerlo. Esta experiencia puede ser particularmente frustrante, ya que el individuo es plenamente consciente de su dificultad y a menudo puede describir con precisión lo que no puede nombrar.

La afasia amnésica puede ser el resultado de lesiones en varias áreas del cerebro asociadas con el lenguaje, aunque a menudo se relaciona con daños en las áreas temporales y parietales del hemisferio cerebral izquierdo. Estas áreas son cruciales para el procesamiento y recuperación de palabras. 

Afasia transcortical

La afasia transcortical es un tipo menos común de afasia que se presenta en varias formas: motora, sensorial y mixta. Cada una de estas variantes comparte características con tipos más conocidos de afasia, como la afasia de Broca y la de Wernicke, pero con una capacidad distintiva para repetir palabras y frases que permanece intacta.

Afasia Transcortical Motora (ATM): Esta forma de afasia se asemeja a la afasia de Broca en que las personas afectadas tienen dificultades con la producción del habla. Pueden hablar en oraciones cortas, con esfuerzo y con una fluidez limitada. A diferencia de la afasia de Broca, las personas con ATM pueden repetir frases y palabras con facilidad

Esto sugiere que las áreas del cerebro que controlan la repetición están intactas, mientras que las regiones responsables de la generación independiente del lenguaje están dañadas.

Afasia Transcortical Sensorial (ATS): Similar a la afasia de Wernicke, esta variante implica una comprensión del lenguaje deteriorada, mientras que la capacidad para hablar de manera fluida se mantiene

Las personas con ATS pueden producir oraciones gramaticalmente correctas y fluidas que, sin embargo, carecen de sentido o relevancia. Sin embargo, conservan una notable habilidad para repetir palabras y frases, incluso si no comprenden completamente su significado. 

Este tipo de trastorno indica un daño en áreas del cerebro que afectan la comprensión del lenguaje, pero no las áreas que conectan el habla con la repetición.

Afasia Transcortical Mixta: Esta forma combina elementos tanto de la ATM como de la ATS. Las personas con afasia transcortical mixta enfrentan dificultades significativas tanto en la producción del habla como en la comprensión del lenguaje. 

Similar a la afasia global, este tipo implica un deterioro generalizado de las habilidades lingüísticas. Lo que distingue a la afasia transcortical mixta es la capacidad preservada para repetir frases y palabras.

¿Cómo se diagnostica la afasia?

El diagnóstico de la afasia es un proceso que implica varias etapas y la colaboración de diferentes profesionales de la salud para asegurar una evaluación precisa y completa. 

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Generalmente, el proceso comienza cuando una persona presenta síntomas que sugieren una dificultad con el lenguaje. Estos síntomas pueden ser detectados por un médico general, un neurólogo, o incluso por los familiares del paciente.

Evaluación médica inicial: El primer paso en el diagnóstico de este trastorno suele ser una evaluación médica. Un neurólogo evaluará los síntomas del paciente, su historial médico y realizará un examen físico y neurológico. El objetivo es descartar otras condiciones que puedan causar síntomas similares, como infecciones, tumores o problemas psiquiátricos.

Evaluación del lenguaje: Si se sospecha de afasia, el médico derivará al paciente a un logopeda para una evaluación más detallada del lenguaje. 

El logopeda realizará pruebas específicas para examinar las diferentes habilidades lingüísticas del paciente, incluyendo la habilidad para hablar, comprender, leer y escribir. Estas pruebas pueden variar desde tareas simples, como nombrar objetos o seguir instrucciones, hasta tareas más complejas, como participar en una conversación o entender textos escritos. 

Pruebas de imágenes cerebrales: Para identificar las áreas del cerebro afectadas y determinar la causa subyacente de la afasia, se pueden utilizar pruebas de imágenes cerebrales. La resonancia magnética (RM) y la tomografía computarizada (TC) son las más comunes. Proporcionan imágenes detalladas del cerebro y pueden ayudar a identificar aspectos relacionados con enfermedades neurodegenerativas.

El diagnóstico de la afasia puede requerir una evaluación continua, especialmente si la condición es el resultado de un proceso progresivo como una enfermedad neurodegenerativa. 

Además, puede ser necesario involucrar a otros profesionales de la salud, como psicólogos, terapeutas ocupacionales y trabajadores sociales, para una evaluación integral de las necesidades del paciente y para planificar el tratamiento y apoyo adecuados.

Tratamiento de la afasia

El tratamiento de la afasia es un proceso individualizado, diseñado para satisfacer las necesidades específicas de cada paciente, y se basa en la severidad y el tipo de afasia, así como en las habilidades y metas personales del paciente.

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Terapia del habla y del lenguaje

Este es el pilar del tratamiento de la afasia. Los ejercicios para la terapia del habla y del lenguaje varían según el tipo y la severidad del trastorno. Existen varias actividades que se pueden realizar para ayudar a los pacientes, dependiendo de sus necesidades específicas:

Además, el trabajo del logopeda puede incluir reforzar áreas como la atención, la memoria, la orientación temporal y espacial, el cálculo, el reconocimiento de agnosias y la apraxia.

Tecnologías asistidas 

Los comunicadores electrónicos, como aplicaciones de comunicación en tablets u ordenadores, pueden ser de gran ayuda para los pacientes con afasia

Estas herramientas pueden permitir a los pacientes comunicarse a través de imágenes, pictogramas, texto y síntesis de voz, proporcionando una forma alternativa de expresión cuando el habla es limitada.

Terapia de grupo

Las sesiones en grupo proporcionan una oportunidad para practicar habilidades de comunicación en un entorno social, fomentar el apoyo mutuo y compartir experiencias con otros que enfrentan desafíos similares.

Estrategias de comunicación alternativa

Los terapeutas pueden enseñar a los pacientes y a sus familias estrategias alternativas de comunicación, como el uso de gestos, dibujos o sistemas de símbolos. Estas técnicas pueden ayudar a los pacientes a expresarse cuando tienen dificultades para encontrar las palabras correctas.

Participación familiar y apoyo emocional

El apoyo y la participación activa de la familia son fundamentales en el tratamiento de la afasia. La educación familiar sobre la afasia y cómo comunicarse efectivamente con un ser querido afectado es crucial. Además, el apoyo emocional y el estímulo pueden tener un impacto significativo en la motivación y el progreso del paciente.

Un análisis del contexto, como dar pautas a los familiares o interlocutores habituales, análisis de su actividad personal diaria, del entorno y las motivaciones del paciente van a ser la clave de la terapia. Personalizar el tratamiento teniendo en cuenta el contexto, la familia y al paciente con sus preferencias e historia vital es sinónimo de éxito.

Terapias complementarias

Algunas veces, se pueden explorar terapias complementarias como la musicoterapia. Este tipo de terapias han demostrado ser útiles para algunos pacientes con esta condición, especialmente aquellos con dificultades en la producción verbal.

Ejercicio y actividad física

Se ha encontrado que la actividad física regular y los ejercicios pueden mejorar la cognición y potencialmente beneficiar las habilidades del lenguaje. La actividad física también puede mejorar el bienestar general y reducir el estrés.

La afasia a menudo requiere un enfoque de rehabilitación a largo plazo. Las habilidades del lenguaje pueden seguir mejorando durante varios años con la terapia continua y la práctica.

La afasia es un trastorno que genera una gran cantidad de retos, por lo que se necesita una comprensión profunda y un enfoque compasivo en su tratamiento. Conocer sus tipos, síntomas y opciones de tratamiento es vital para apoyar a quienes viven con esta condición.

Por este motivo, el objetivo final del tratamiento de este trastorno será maximizar la capacidad del individuo para comunicarse de manera efectiva, mejorar su calidad de vida, y ayudar en su reintegración a las actividades diarias, sociales y profesionales. 

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